jueves, 20 de noviembre de 2008

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE PANCHO

Si durante toda mi infancia quise ser medico, si durante toda mi adolescencia quise ser medico, si hice los cursos necesarios en el plan flexible de mi ex preparatoria para salirme con la mia (el llegar preparado al examen con tendencias de ser medico)... Entonces, porque precisamente en el momento en el que me preguntaron: ¿carrera? en la entrega de la ficha de ingreso a la Universidad...  conteste Arquitecto?.....

Creo encontrarle una especie de ventaja  a esta extraña decisión al momento de escoger verdaderamente a que dedicaría mis días (y mis noches...) El quiza no considerarme tocado por los dioses, desde mi infancia, para llevar a cabo "la profesion mas hermosa del planeta" (arquitectura), no ha causado en mi ese sentimiento de lealtad que una buena parte de los arquitectos le tienen a lo establecido en la carrera. Cabe señalar que cuando estaba en la escuela, estudiando la carrera, nada de lo realizado en los ultimos 100 años me habia gustado.  Me pregunte en cierto momento si acaso lo que pasaba era que no me gustaba la carrera en general. Aunque disfrutaba de sobremanera cada disciplina que tuviese que realizar en lo que respecta a esta. Entonces me encontraba ante esta contradiccion: amaba la carrera, amaba la arquitectura, el proceso, el hecho, lo que significaba, la amaba mas que a cualquier mujer (a pesar de que nunca estuve solo) o mas que cualquier actividad. Pero al mismo tiempo me disgustaba todo lo que veia, todo lo que leia. Nunca estuve de acuerdo (a pesar de que si no era medico, me convertiria en filosofo....... cuestion sin discusion al momento de pensar con que mantendria mis años futuros)  de las combinaciones arquitectura-filosofia. Es por eso que me incline mas por la teoria. Jamas para aprendermela, jamas para memorizarla, si no mas bien para renegar de ella misma. Me divertia leer a personas que hablaban de la arquitectura  como una consecuencia mas que como una causa. Analisis de personas que se atrevian a faltarle el respeto. Dejando a un lado las pretensiones formales o las buenas intenciones. Ante la ausencia de cosas físicas que me llenaran la esponja arquitectónica, mejor las lecturas. Comprendí que la arquitectura iba mas allá de la búsqueda de composiciones (hasta existe un premio a la composición..... que vacío Dios Santo). mas allá de las búsqueda de la originalidad, mucho mas allá de las innovaciones. De repente comprendí porque la gente que yo admiraba tenia solamente dos o tres obras (y generalmente mal hechas, ante determinados juicios). Y deje de ver la arquitectura como "la ciencia y arte de diseñar un espacio", para transformarla en mi vida, en mi razon.

Ya han pasado los años desde ese entonces... ¿que ha cambiado?.
Sigo pensando que la gran mayoría de la arquitectura realizada es una basura. (ya no toda, me he topado con obras que quizá no ofrezcan formalmente mucho, pero que al estar dentro de ellas son capaces de arrancarte una lagrima de emoción)
Sigo renegando de las pretensiones formales, la utilización de elementos únicamente para agradar a la vista.
Sigo discutiendo sobre la enseñanza de la arquitectura que solamente se enfoca en crear fachadismos o escenografías y dejamos el espacio a un lado. (sigo creyendo que lo mas importante es el espacio y que las volumetrias son solamente el 3% de lo que a lo que echamos mano para lograr un mejor espacio)
Sigo en contra de las firmas de autor
Sigo sin entender la falta de interés por enseñar que mas importante que la forma aun es el análisis previo al diseño.
Sigo poniendo en duda la utilización Directa y a groso modo de ideas filosóficas en la conceptualización de un diseño. (Creo en las consecuencias de las ideas en el entorno social y su influencia en la arquitectura per se. Sigo encantándome con las lecturas acerca de filosofía, y sigo buscando mas, aunque sea solamente para seguir dandome cuenta en la perdida de tiempo que es querer ligar las disciplinas.... quizá aquellos que están tan decididos a esto deberían de buscarse mejor una mujer.)
Sigo respetando a las mismas personas que he respetado desde mis primeras lecturas.
Sigo fascinado con la relación arquitectura-música y su enorme parecido.
Sigo burlándome de la discusión "importancia: forma o función" cuando ambas son solamente un pedacito de la patita de la A de arquitectura.

Sigo considerando que la arquitectura es mi vida.

Quizá lo único que ha cambiado es que ahora si amo a una mujer mas que a la arquitectura.